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Que levante la mano quien no haya sentido la necesidad de comprar prendas porque ha tenido un mal día. La realidad es que el proceso de compra nos genera una sensación de recompensa inmediata, haciéndonos caer en una falsa felicidad momentánea, ¿te ha pasado? Al comprar prendas que no necesitamos conseguimos llenar nuestro armario de artículos que nunca nos pondremos, acumulando así prendas que jamás llegarán a desprenderse de su etiqueta. Es más, es más que probable que, pasado ese momento ‘de bajón’ te encuentres con las prendas adquiridas y te generen cierto rechazo.

¿En qué consiste una compra reflexiva? 

Una compra reflexiva no es ni más ni menos que una compra meditada en la que tomamos conciencia de los artículos que nos llevamos a casa. De esta manera evitaremos llenar nuestro armario de prendas que no encajan con nuestro estilo, o que no sabemos en qué momento las llevaremos. En definitiva, es lo opuesto a una compra compulsiva e impulsiva, dos conceptos que suelen ir acompañados de la toma de malas decisiones en cualquier ámbito. 

Siempre es mejor invertir en prendas de calidad y atemporales, es por ello que el proceso de compra debe ser más pausado. Esto no quiere decir que esté en contra de comprar prendas de tendencia, sobre todo si eres una mujer a la que le gusta incluir en su estilismo ese toque de actualidad, pero creo que debes tener claros otros aspectos de la base de tu armario para que esa compra de tendencia sea una compra efectiva.

Pasos para realizar una compra reflexiva

Sé que no es nada fácil realizar este tipo de compras, lo sencillo, sobre todo en estos momentos ‘menos buenos’ como comentábamos al principio, es comprar por comprar sin plantearnos si es algo que realmente necesitamos o estamos llenando con esta compra un vacío provocado por otro motivo. . Créeme que si aprendes a reflexionar sobre tus compras sentirás una satisfacción mucho mayor a largo plazo.

Grábate en la mente estas preguntas: 

  1. ¿Lo necesito? seguro que oíste alguna que otra vez este consejo de alguna amiga, pero tiene toda la razón. El primer paso es analizar si de verdad necesitas el artículo que quieres comprar, si no tienes otro muy similar ya en tu armario, y si de verdad le vas a dar uso. Solo hazte a ti misma la pregunta, y recuerda que la mayor parte de las compras se realizan por emoción y no por necesidad real.
  2. ¿Me representa? Párate un momento y analiza si la prenda que quieres comprar encaja contigo y con el resto de artículos de tu armario. 
  3. ¿Es atemporal? Como te decía antes, no pasa nada por sumarte a alguna tendencia del momento, pero lo que sí está claro es que apostar por prendas de calidad y atemporales aportará mucha más versatilidad a nuestro armario dándonos un estilo único.

Hoy te regalo estas tres preguntas para que reflexiones en tu próxima compra. Antes de lanzarte a la compra impulsiva, intenta definir tu estilo, analizar cómo sacarle el mayor partido a lo que ya tienes y de qué manera puedes combinar las diferentes prendas de tu armario. Recuerda que en mi Instagram @karinpb_ comparto herramientas para que aprendas a sacarle el mayor partido a tu armario. 

¡Gracias por pasarte por aquí!

Karin Pera